Imágenes

casa.jpg

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy61
mod_vvisit_counterAyer73
mod_vvisit_counterEsta semana399
mod_vvisit_counterSemana anterior663
mod_vvisit_counterEste mes1573
mod_vvisit_counterMes anterior1700
mod_vvisit_counterTotal838586

Visitantes en línea: 2
19-01-2019

Busca en mi página


Designed by:
SiteGround web hosting Joomla Templates
Blanco Gaucín PDF Imprimir E-mail
Escrito por Salvador   
Miércoles, 17 de Septiembre de 2014 00:13

 

 

Unas veces solo y otras acompañado, he tenido el placer de recorrer las calles de mi Gaucín, para empaparme de blancos y verdes, de rejería o de puertas carcomidas por los años, de pájaros que se aman en los aires… lo que queráis. Y, aunque empiece el viento a gemir entre mis ojos, abriré, de nuevo, el corazón a la ternura. Porque respiro en Gaucín.

No hay más que esperar a que el sol amanezca tras el Castillo y aspirar el frescor de las mañanas de agosto o septiembre. Gaucín te acaricia suave y levemente, sin que nadie te robe los sentimientos, mientras recorres con los ojos entreabiertos o somicerrados –da igual-  sus montes linderos o la mar lejana… Y, en tu recorrido, sientes el canto de las fuentes que susurran y los recuerdos perdidos en el tiempo.

 

Y puedes pedir que el amor te bese los pies descalzos de lágrimas en la noche. Y,  a renglón seguido, volar con la imaginación, porque la sombra se acorta hasta la madrugada del alba. Con Gaucín brillando en las pupilas.

 

He estado en Gaucín –como diría Machado- “donde el agua ríe y sueña y pasa, allí donde el romance del amor se cuenta”. Para encontrarme con mi pueblo, en donde los musgos de las peñas lucen como esmeraldas. Aquí las tejas que aparentan una marea de rojizos retazos moros, ondulando sobre los tejados, mientras oigo, dulce y cadencioso, el cantar de las chicharras, siento el olor de las almacigas respirar en las entrañas, mientras en el aire percibo los últimos calores de agosto como una brisa.

 

Estas o parecidas ideas me inspiraron los versos que escribí en estos días y las palabras que vertí en mi articulo “Volveré a sus mareas” que podéis  leer en esta web. Ahora, os mortifico con los cinco haikus que acompaño a las primeras fotos de este reportaje. Y, si os quedan ganas, pinchad en este enlace para verlo completo.

 


https://plus.google.com/u/0/photos/118184867089338388542/albums/6057525620885577089

 

 

Cinco haikus  para unas fotos:

 

 

1.-

LA TORRE ASOMA

MIENTRAS SUBO AL ATRIO

POR EL ALMAGRE

 

2.-

LÁGRIMAS VERDES

ADORNAN LAS PAREDES

DE BLANCAS CALES

 

3.-

LA CAL SOSTIENE

EL FRAGIL  LIMONERO

AMARILLENTO

 

4.-

SOBRE LAS TEJAS

LAS HOJAS ACARICIAN

EL CAMPANARIO

 

5.-

LEVE TE ESCONDES

EN LAS ROJAS ACACIAS

DE MIS PESARES