Contador de historias Imprimir
Escrito por Salvador   
Miércoles, 12 de Agosto de 2015 23:10


Este martes, once de agosto, se han rebasado las seiscientas cincuenta mil visitas a esta página, que me mantiene vivo. Y yo, me pongo tan contento. Y os agradezco la leal compañía. Aunque últimamente contacto más asiduamente a través del muro -o como se llame- de Facebook, donde el contacto es más directo y ágil, no me puedo olvidar de mi web que me acerca más íntimamente a nuestro Gaucín. No sólo a través de estas Zorreras, sino con mis esporádicos versos, mis aportaciones a la pequeña historia del pueblo, incluso con los artículos semanales, a propósito del día a día,  que es un ejercicio excelente para preguntarse sobre lo que, con demasiada frecuencia, no tienen respuesta. Esa ignorancia, es muy saludable para mí.

Me basta con ser un contador de historias.


Pero, para vuestro desconsuelo, al reportaje subo algo de ocurrido en el último mes. Final de curso en Jaén, lo que permite un desayuno familiar más completo. Incluido el regalo de Pili de dos ejemplares de Carmen, una en estonio. La bajada al Puente de la Sierra, para pasar la mitad del verano en la ya vieja urbanización de La Trucha. La vuelta a la Línea de la Concepción, con las cuatro hermanitas “de los pobres” (bueno, los pobres, Teo y yo).


El encuentro con Andrés, el hijo de Flavita y Cristino, barbero en Gaucín en los años 40 del siglo pasado.


Y unos libros de poesía, debidos a Rafael Silverio Cañamaque, desde Buenos Aires. Una joya de un oriundo gaucinense.
Si os apetece, repasad las fotos en el siguiente enlace:


https://plus.google.com/photos/118184867089338388542/albums/6182083114818479121

 

 

 

 

Última actualización el Jueves, 13 de Agosto de 2015 09:59